Sobre las continuas olas de asesinatos: discurso de Fidel Robles

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Discurso de  nuestro comisionado y diputado Fidel Robles Guadarrama

Ayer 12 de agosto se celebró el Día Internacional de la Juventud. En nuestro país y en Veracruz, vivimos en un estado de guerra de facto contra los jóvenes.
Han ocurrido matanzas, persecuciones y agresiones gravísimas dirigidas contra jóvenes en hechos que no podemos soslayar porque ya forman parte la historia del terrorismo de estado contra ellos y contra toda la población.
El INEGI hace dos días presentó la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia 2014 ECOPRED y señala sobre ella:
“En 2012, SEGOB realizó un análisis de la información pública disponible para medir los factores de riesgo asociados a la generación de violencia y delincuencia constatando la necesidad de hacer un levantamiento de información más precisa. Por ello, en 2014, el INEGI levantó la ECOPRED con jefes de hogar y jóvenes de 12 a 29 años en 97,754 viviendas de 47 ciudades, entre ellas siete zonas metropolitanas, en las 32 entidades federativas.
La ECOPRED es la primera encuesta en su tipo a nivel internacional que ofrece estimaciones a escala nacional sobre dichos factores de riesgo que enfrentan –especialmente los jóvenes de 12 a 29 años en sus contextos individual, familiar, escolar, laboral y comunitario–, entre los que se encuentran: acoso escolar, maltrato físico, robo con o sin violencia, amenazas, extorsión, acoso por las características personales del joven y violencia sexual.”
De las ciudades escogidas a nivel nacional en nuestro estado la encuesta se aplicó el Área Metropolitana Veracruz-Boca del Río y aquí exponemos algunas cifras.
Pero antes citaremos otros estudios. El mismo INEGI, en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, ENVIPE 2014 que registra que en nuestro estado, el número de jóvenes 18 a 29 años víctimas de algún delito fueron 293,147 y de los cuales 140,248 son hombres y 152,899 son mujeres, esto significa que el 27% de los jóvenes de esas edades, ha sido víctima de uno o más delitos.
Si consideramos que, de acuerdo a la Dra. Assa Cristina Laurell, citando al INEGI, la violencia en México es la primera causa de mortalidad en hombres jóvenes y es ya un grave problema de Salud Pública, se entiende porque ahora la ECOPRED 2014, revele que el 81% de los jóvenes se sientan inseguros en el estado de Veracruz y los jóvenes de la Área Metropolitana Veracruz-Boca del Río que tienen algún grado de desconfianza en la policía sumen 134,777 representando el 84.33% de ellos.
En Tlataya, Estado de México, el 30 de julio de 2014, 22 jóvenes fueron fusilados por elementos del ejército nacional y se simuló un enfrentamiento; se les señaló como delincuentes que enfrentaron a un pelotón de militares que ya tenían antecedentes criminales.
En el estado de Guerrero, el 27 de septiembre del mismo año, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron masacrados mientras se movilizaban, demandando derechos básicos al gobierno; 42 de compañeros están desaparecidos o a la espera de que sus cuerpos sean reconocidos. Cuerpos torturados, quemados, destazados, desollados.
En el sur de Veracruz, el 2 septiembre de 2014, cinco jóvenes indígenas, Natanael Fernández Alcántara, José Armando Jiménez de la Cruz, Eric Leobardo Solís López, Miguel Ángel Ángeles ​Manzano y Heber Arturo Castillo, no llegaron a sus casas la noche. A finales de eses mes Natanael fue identificado por su madre como uno de los cuerpos desenterrados en una fosa clandestina en Tatahuicapan. Decenas de jóvenes se manifestaron frente a las instalaciones del Mando Único en Coatzacoalcos pidiendo su presentación con vida.
Tres de los cuerpos de sus compañeros fueron encontrados en Agua Dulce unos días más tarde, en otra fosa.
En Veracruz, el 5 de junio pasado, estudiantes de la Universidad Veracruzana fueron agredidos mientras festejaban un cumpleaños en una casa particular. Atacados con bates y machetes, fueron marcados en las caras, cuerpos y mentes por un grupo arropado por la complicidad de los cuerpos de policíacos que hicieron presencia para no actuar. Ahí, otro joven, Rubén Espinosa, tomó un nuevo compromiso de lucha y demandó de diversas formas justicia para los jóvenes y castigo para sus agresores.
Es oficial “un diagnóstico multidisciplinario sobre la inseguridad en el país, entregado al Congreso de la Unión y al gobierno federal citado por la prensa nacional, señala que son los jóvenes los que más han pagado las consecuencias de la guerra contra el crimen organizado y las disputas entre delincuentes.
En una brutal afirmación que revela el genocidio contra los jóvenes el estudio advierte “que si México no enfoca sus políticas públicas en «rescatar y atender» a este sector poblacional, perderá «el bono demográfico» que ahora tiene y no se resolverá la crisis de violencia que afecta a considerables porciones del territorio nacional. Esto significa la pérdida física de dos generaciones de jóvenes mexicanos.
«Es lamentable que los jóvenes, además de padecer exclusión y vulnerabilidades, estén pagando la mayor cuota de sangre por la expansión del narcotráfico y del crimen organizado», se lee en el documento, en el cual se expone que la principal causa de muerte en la juventud mexicana ya es… el homicidio: «Situación sumamente grave», ya que tres de cada diez muertes violentas en el país son de jóvenes (31.7%) y la mayoría de éstas ocurre por asesinatos —cuatro de cada diez—, principalmente a balazos: siete de cada diez.
El informe exhibe que la tasa de homicidios entre los jóvenes de sexo masculino (15 a 29 años) por cada cien mil habitantes está muy por encima de la media nacional: es de 43 contra 22 (INEGI), pero si se centra exclusivamente en los jóvenes varones entre 25 y 29 años, literalmente se duplica: llega a 86 por cada cien mil habitantes.
México vive una de las más graves crisis de seguridad pública en tiempos de paz —se lee en el diagnóstico—, la cual afecta de diferentes maneras a toda la sociedad, pero es más aguda entre los jóvenes (…), y representa un enorme desafío no solo para la gobernabilidad y el desarrollo sino para la seguridad interna y la seguridad nacional».
En el estudio se identifican siete elementos que originaron que la juventud sea la más afectada por la violencia y la inseguridad: «la mayor presencia de la delincuencia organizada en todo el país, la exacerbación de la violencia, la persistente impunidad de los infractores de la ley, la corrupción, el desempleo, la pobreza y la desintegración y violencia familiar». Esta combinación «propicia que se cometan delitos para la satisfacción de necesidades básicas»
Altos funcionarios gubernamentales han hecho declaraciones fascistas justificando estas muertes “por que andaban con delincuentes”.
Estos gobernantes han colaborado directa o indirectamente creando un ambiente tal en nuestro país que Alfredo Nateras Domínguez, investigador y coordinador general del Diplomado “Culturas Juveniles”, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Iztapalapa, ha declarado “Más de seis millones de jóvenes mexicanos participan hoy en actividades relacionadas con el narcotráfico; 60 por ciento de las personas encarceladas es menor de 30 años, 220 mil jóvenes emigran cada año, 22.3 por ciento muestra un nulo interés por la política o las elecciones y uno de cada cuatro jóvenes es víctima de violencia en diferentes ámbitos”
Los funcionarios gubernamentales pretenden engañar a la población sobre la inseguridad diciendo como, según ellos, la delincuencia y la violencia han disminuido, que los crímenes más graves “son el robo de frutsis y pingüinos”
Pero la población vive la realidad y la expresa:
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2014 (ENVIPE), del Subsistema Nacional de Información de Gobierno, Seguridad Pública e Impartición de Justicia (SNIGSPIJ) que es coordinada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informa que en Veracruz sea incrementado la incidencia delictiva, la mayoría de las víctimas no confía en la autoridad y no se denuncian los delitos.
Algunos números:
En Veracruz la ENVIPE 2014, registra 1, 510,050 delitos cometidos para 2013, de los cuales no se denunciaron 1, 347,280 es decir el 892%.
De 1, 413, 800 jóvenes veracruzanos de 18 a 29 años, 293,147 fueron víctimas de algún delito.
El costo económico (monetario) del delito para la sociedad veracruzana en 2013, fue de 11, 777, 877, 934 de pesos.
Finalmente, en el estudio “Mapa da Violencia 2015”, del brasileño Julio Jacobo Waiselfisz, investigador de FLACSO, señala que México ocupa el primer lugar en la tasa de mortalidad en jóvenes de entre 15 y 19 años.
Por esto, refrendamos las palabras de la Dra. Laurell:
“La atrocidad cometida contra los normalistas de Ayotzinapa ha despertado la indignación de los más diversos sectores de la sociedad, porque demuestra con meridiana claridad que una infracción menor se castiga con la desaparición forzada, operada en contubernio entre el gobierno y los narcos.
…las ejecuciones de Tlatlaya son la prueba de que para el gobierno la vida no vale nada, si pertenece a un joven pobre como es la inmensa mayoría.
La violencia, complicidad e impunidad, que conforman un Estado terrorista, tienen que ser derrotada. De allí depende la salud de la República.”
Este es el contexto veracruzano en que se deben investigar los crímenes de Nadia Vera, Rubén Espinosa, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Mile Virginia Martín.

 

 

firma de fidelDIP. FIDEL ROBLES GUADARRAMA